Hexagrama 43 夬 - Guái / El Desbordamiento (La Resolución)
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Trigramas#
- Arriba: Duì (Lo Alegre, el Lago)
- Abajo: Qián (Lo Creativo, el Cielo)
El signo representa, por un lado, una liberación de fuerzas tras una larga acumulación de tensiones, semejante al desbordamiento de un río crecido que rompe sus diques o a un violento aguacero. Por otro lado, aplicado a los procesos humanos, marca el momento en que las fuerzas inferiores o el hombre vulgar están en vías de desaparecer. Su influencia decae y, mediante una acción decidida y resuelta, irrumpe un cambio profundo en las circunstancias.
El Dictamen#
El Desbordamiento. Con resolución se debe dar a conocer la causa en la corte del rey. Conforme a la verdad debe ser proclamada. ¡Peligro! Es necesario notificar a la propia ciudad. No es propicio recurrir a las armas. Es propicio emprender algo.
Basta que un solo hombre vulgar retenga un puesto de mando en una ciudad para que sea capaz de oprimir a los nobles. Del mismo modo, basta que una sola pasión anide en el corazón para nublar por completo la razón. La pasión y la lucidez no pueden coexistir; por lo tanto, un combate incondicional es indispensable si se desea que el bien asuma el gobierno. Sin embargo, para la lucha decidida del bien con el fin de eliminar lo malo, existen reglas precisas que no deben ignorarse si se quiere asegurar el éxito:
- La resolución debe cimentarse en una unión de fuerza y amabilidad.
- No hay margen para compromisos con lo malo; debe ser expuesto y desacreditado abiertamente bajo todas circunstancias. Asimismo, las pasiones y errores propios jamás deben ser encubiertos ni justificados.
- El combate no se ejecuta mediante la violencia directa. Cuando lo malo es estigmatizado, de inmediato busca las armas; si se cae en la trampa de responder golpe por golpe, se pierde la contienda, pues uno mismo termina enredado en el odio y la pasión. Por eso hay que empezar por la propia casa: mantenerse personalmente en guardia contra los errores estigmatizados. De ese modo, las armas de lo malo se embotan por sí solas cuando no encuentran un oponente. Bajo el mismo principio, los errores propios tampoco deben ser combatidos directamente; mientras uno forcejea con ellos, siempre resultan victoriosos.
- La mejor forma de combatir lo malo es el progreso enérgico en el bien.
La Imagen#
El lago ha ascendido hasta el cielo: la imagen del Desbordamiento. Así el Noble distribuye la riqueza hacia los de abajo y evita detenerse en su virtud.
Cuando las aguas del lago se elevan hacia el cielo, se avecina un aguacero devastador. El Noble toma esto como una advertencia para prevenir con presteza un colapso violento. Quien acumule riquezas únicamente para sí mismo, ignorando las necesidades de los demás, experimentará inevitablemente una quiebra personal, pues a todo acopio le sigue una dispersión. Por ello, el Noble dispersa sus bienes ya durante el acopio. De igual modo, en la formación de su carácter, se cuida de no estancarse en la obstinación, sino que, mediante un riguroso y constante autoexamen, se mantiene receptivo.
Las Líneas Individuales#
Nueve al principio significa:#
Poderoso en los dedos de los pies que avanzan. Si uno marcha y no está a la altura de la situación, comete un error.
En los momentos de avance decidido, el primer comienzo es especialmente difícil. Uno se siente entusiasmado por un avance resuelto. Pero la resistencia aún es muy fuerte. Entonces hay que evaluar la propia fuerza y actuar solo hasta donde se esté seguro del éxito. La temeridad ciega es algo malo, pues justo al comienzo un revés inesperado puede tener las consecuencias más funestas.
Nueve en el segundo puesto significa:#
Grito de alarma. Armas por la tarde y en la noche. No temas nada.
Estar preparado lo es todo. La resolución está inseparablemente unida a la prudencia. Si uno es cuidadoso y sensato, no hay por qué asustarse ni alterarse. Si uno está siempre vigilante mientras aún no hay peligro, estará armado cuando el peligro se aproxime y no necesitará temer. El Noble está en guardia ante lo que aún no se ve y preocupado por lo que aún no se oye; por eso mora en medio de las dificultades como si no las hubiera. Si uno cultiva su carácter, los hombres se le someten por sí mismos. Si triunfa la razón, las pasiones se retiran por sí solas. Ser sensato y no olvidar la armadura, ese es el camino recto hacia la seguridad.
Nueve en el tercer puesto significa:#
Mostrar poder en los pómulos trae desventura. El Noble está firmemente decidido. Camina solitario y le sorprende la lluvia. Es salpicado y se murmura contra él. Ninguna mácula.
La situación en la que uno se encuentra es ambigua. Mientras todos están empeñados en la lucha decidida contra el hombre vulgar, uno solo mantiene cierta relación con un hombre vulgar. Si uno quisiera mostrarse fuerte exteriormente y, antes de que las circunstancias estén maduras, volverse contra él, con ello solo pondría en peligro la situación general, pues el hombre vulgar tomaría entonces contramedidas prematuras. La tarea del hombre superior es aquí sumamente difícil. Debe estar interiormente firmemente decidido y, aunque trate con el hombre vulgar, mantenerse alejado de toda participación en su bajeza. Así será naturalmente malinterpretado. Se piensa que pertenece al partido del hombre vulgar. Está completamente solo porque nadie lo comprende. Sus relaciones con el hombre vulgar lo manchan ante los ojos de la multitud, y se vuelven murmurando contra él. Pero él soporta la incomprensión y no comete ningún error, pues se mantiene fiel a sí mismo.
Nueve en el cuarto puesto significa:#
En los muslos no hay piel y el caminar se hace difícil. Si uno se dejase conducir como una oveja, el arrepentimiento desaparecería. Pero cuando se oyen estas palabras, no se les dará crédito.
Se padece de una inquietud interna tal que uno no puede permanecer en su puesto. Se quiere avanzar a toda costa y se encuentran obstáculos insuperables. Así se está en conflicto interno con la propia situación. Esto proviene de la obstinación con la que uno quiere imponer su voluntad. Si uno abandonara esa obstinación, todo iría bien. Pero este consejo, como tantos buenos consejos, será desoído. Pues la obstinación hace que se tenga oídos pero no se oiga.
Nueve en el quinto puesto significa:#
Frente a la mala hierba se requiere firme resolución. Caminar en el centro permanece libre de mácula.
La mala hierba vuelve a crecer una y otra vez y es difícil de erradicar. Así, la lucha contra un hombre vulgar encumbrado requiere firme resolución. Se está en relación con él y por ello cabe temer que se abandone la lucha considerándola desesperanzada. Pero eso no debe suceder. Hay que continuar decididamente sin dejarse desviar del camino. Solo así se permanece libre de mácula.
Seis arriba significa:#
¡Ninguna voz de alarma! Finalmente viene la desventura.
La victoria parece haber sido alcanzada. Solo queda un resto de lo malo, cuya extirpación decidida es apremiante. Todo parece muy fácil. Pero ahí radica precisamente el peligro. Si no se está en guardia, lo malo consigue escapar ocultándose, y una vez que ha escapado, surge una nueva desventura a partir de los gérmenes que quedaron, pues lo malo no muere fácilmente. También en lo malo del propio carácter hay que hacer un trabajo minucioso. Si por negligencia se dejara algo sin eliminar, de ello surgiría un nuevo mal.
